sábado, 28 de mayo de 2016

ORACIÓN POR EL ESPOSO, DÍA 4

Señor Padre Santo, Dios omnipotente y eterno, te damos gracias y bendecimos tu santo nombre: Tú has creado al hombre y a la mujer para que el uno sea para el otro ayuda y apoyo. Protégenos y concédenos que nuestro amor sea entrega y don, a imagen de Cristo y de la Iglesia. Ilumínanos y fortalécenos en la tarea de la formación de nuestros hijos, para que sean auténticos cristianos y constructores esforzados de la ciudad terrena. Haz que vivamos juntos largo tiempo, en alegría y paz, para que nuestros corazones puedan elevar siempre hacia ti, por medio de tu Hijo en el Espíritu Santo, la alabanza de acción de gracias. Amén.

Día 4 Pide para que tu esposo sea un buen ejemplo para tus hijos, para que te proteja y acompañe. Ora para que él te guíe sabiamente y te ame, para que para que el Espíritu Santo sea la luz en tu matrimonio. 

ORACIÓN POR EL ESPOSO, DÍA 3

Señor Padre Santo, Dios omnipotente y eterno, te damos gracias y bendecimos tu santo nombre: Tú has creado al hombre y a la mujer para que el uno sea para el otro ayuda y apoyo. Protégenos y concédenos que nuestro amor sea entrega y don, a imagen de Cristo y de la Iglesia. Ilumínanos y fortalécenos en la tarea de la formación de nuestros hijos, para que sean auténticos cristianos y constructores esforzados de la ciudad terrena. Haz que vivamos juntos largo tiempo, en alegría y paz, para que nuestros corazones puedan elevar siempre hacia ti, por medio de tu Hijo en el Espíritu Santo, la alabanza de acción de gracias. Amén.


Día 3 Ora para que tu esposo sea humilde y rápido en reconocer su pecado delante de Dios. Ora para que su corazón sea sensible a la voz del Señor. Y se acerque al sacramento de la penitencia.


ORACIÓN POR EL ESPOSO, DÍA 2




Señor Padre Santo, Dios omnipotente y eterno, te damos gracias y bendecimos tu santo nombre: Tú has creado al hombre y a la mujer para que el uno sea para el otro ayuda y apoyo. Protégenos y concédenos que nuestro amor sea entrega y don, a imagen de Cristo y de la Iglesia. Ilumínanos y fortalécenos en la tarea de la formación de nuestros hijos, para que sean auténticos cristianos y constructores esforzados de la ciudad terrena. Haz que vivamos juntos largo tiempo, en alegría y paz, para que nuestros corazones puedan elevar siempre hacia ti, por medio de tu Hijo en el Espíritu Santo, la alabanza de acción de gracias. Amén.

Día 2 Ora para que la relación de tu marido con Dios y Su Palabra dé frutos en su vida. Ora para que él sea un hombre de sabiduría, de inteligencia y de temor  a Dios. Pídele a María que lo cubra con su manto.

ORACIÓN POR EL ESPOSO, DÍA 1




Señor Padre Santo, Dios omnipotente y eterno, te damos gracias y bendecimos tu santo nombre: Tú has creado al hombre y a la mujer para que el uno sea para el otro ayuda y apoyo. Protégenos y concédenos que nuestro amor sea entrega y don, a imagen de Cristo y de la Iglesia. Ilumínanos y fortalécenos en la tarea de la formación de nuestros hijos, para que sean auténticos cristianos y constructores esforzados de la ciudad terrena. Haz que vivamos juntos largo tiempo, en alegría y paz, para que nuestros corazones puedan elevar siempre hacia ti, por medio de tu Hijo en el Espíritu Santo, la alabanza de acción de gracias. Amén.

Día 1 Ora para que tu esposo crezca espiritualmente y asuma su responsabilidad ante el Señor. Ora para que Él guarde su corazón, desarrollando disciplina espiritual —a través de los sacramentos y la lectura de la  Biblia— la oración, la meditación y el apostolado. 

viernes, 27 de mayo de 2016

EL SUEÑO DE MICAELA



La señora se llamaba Micaela.

Lo mucho que ganaba lo distribuía en tres partes iguales. La primera para satisfacer su orgullo y su vanidad, comprando vestidos llamativos, joyas lujosísimas, perfumes rarísimos, muebles costosos y automóviles último modelo y todo lo que pudiera deslumbrar a los demás y atraer las miradas así ella. La segunda parte de sus jugosas ganancias era para darle gusto a sus sentidos: comidas las más sabrosas que hubiera en restaurantes, hoteles y centros comerciales. Bebidas embriagantes costosísimas. Adornos para su casa estrambóticos y que valían miles y miles. Películas, equipos de sonido de última moda, conciertos, revistas importadas, todo lo que pudiera darle gozo, recreación y placer.
La tercera parte era para viajar: turismo sin cesar en las agencias que más cobraran. Y además había que ir a todos los lugares exóticos de la propia nación. Y siempre en los transportes más elegantes, cómodos y rápidos, en el mejor hotel.
Pero había alguien que rezaba mucho por la salvación del alma de esta pobre mujer y le obtuvo de Dios un sueño muy curioso. Y fue el siguiente:
Una noche soñó Micaela que se había muerto y que llegaba al cielo a pedir que le asignaran un puesto para toda la eternidad. Pidió ver a Dios pero le dijeron que para verlo era necesario un grado especial de santidad en el alma y que ella todavía no había llegado a ese grado. Que por ahora vería solamente a San Pedro.
Y vino el apóstol San Pedro y abriendo el libro de la vida donde está escrito todo lo que cada persona ha hecho, lo bueno y lo malo, le paso a la computadora los datos de la vida de Micaela.
Mientras la computadora hacia cuentas, San Pedro le explicó a la señora que aquel aparato daba cuatro clases de tarjetas: Una tarjeta dorada que significaba que la persona ha dado muchas limosnas y muy costosas. La segunda tarjeta era blanca y significaba que la destinataria ha hecho abundantes ayudas y visitas a enfermos, presos y gente abandonada. La tercera era verde, y quería decir que había ayudado con sus limosnas a propagar la fe y las buenas lecturas. Y la cuarta tarjeta era negra y significaba que la persona no había ayudado a los pobres y que sus limosnas no valían la pena.
Todavía estaba hablando el santo portero, cuando la computadora lanzó la tarjeta de Micaela. Era...negra. ¡Ella la tomó en sus manos temblando del susto y se fue con un ángel que le habían comisionado para señalarle el sitio donde debería de vivir por toda la eternidad.
El primer barrio que encontraron tenía todas las casas de oro: de oro las paredes, de oro los pisos, de oro el techo. cada ventana era una esmeralda inmensa y cada puerta un diamante gigante. Oh, cómo brillaba de hermoso aquel barrio. Micaela gritó que allí era donde ella quería vivir, pero el ángel le explicó que aquel barrio era para quienes habían dado limosnas muy costosas a los pobres. Para los que tenían tarjeta dorada, que significa que sus limosnas sí les costaba y no que no les costaba nada. ella suspiró de tristeza y siguieron el camino.
El segundo barrio al que llegaron tenía todas las casas de marfil brillantísimo. Oh, qué hermoso se veía aquel barrio. Nunca había imaginado ella que pudiera haber una casa de solo marfil, siendo este tan costoso y tan difícil de conseguir. Cada casa era una preciosura. sus ventanas eran perlas y cada puerta una verdadera joya de arte. Volvió a exclamar Micaela que allí se quería quedar ella, pero el ángel guía le dijo que aquel barrio era para quienes habían dado limosnas para ayudar a salvar el alma de los demás, por ejemplo ayudando a los templos, a los ancianos, a los hospitales y a los presos. Y que en la hoja de la vida de ella no se hallaba ninguna suma gastada en templos u hospitales o cárceles o asilos. aquel barrio era para quienes llevaban la tarjeta blanca y la tarjeta de ella era negra. suspiró entristecida la pobre mujer y siguieron bajando.
El tercer barrio tenía todas las casas de vidrio. Pero qué vidrios: Eran los vidrios más bellos que jamás hubiera podido imaginar. Cada vidrio reflejaba luces de mil colores. Pisos de vidrio puertas de cristal súper lujosos... "Aquí me quedo para siempre. Esto es demasiado hermoso para que yo me vaya a otra parte". Pero el ángel sonriente y amable, pero muy firme, le dijo: "Lo siento señora. Pero este barrio es para quienes tienen tarjeta verde. O sea para quienes gastaron dinero en propagar la fe, repartiendo Biblias, libros religiosos, novenas, estampas, objetos de piedad. Y el libro de la vida dice que usted no gastó jamás dinero en nada de esto. ¡Así que sigamos adelante!
Ya le daban ganas de llorar, cuando vio con espanto que salían de las murallas del cielo y empezaban a caminar por un camino que descendía rapidísimamente. Y de pronto vio un espectáculo que le causó susto, asco y aversión.
Era el cuarto barrio: Todo él construido de basuras, basuras y sólo basuras. El techo hecho de latas recogidas del basurero y llenas de moho. Los pisos de madera podrida encontrada en los botaderos de basura. Las ventanas tenían como cortinas trapos sucios recogidos de las canecas de desecho. Allí corrían las ratas, las serpientes se arrastraban repugnantes, los murciélagos asustadores y lechuzas misteriosas volaban por las oscuras habitaciones.
El ángel miro el número de la tarjeta que había entregado la computadora y mostrando un rancho asqueroso y maloliente lo señaló diciendo a la mujer: Este es su número, Siga por favor" Ella dio un grito de horror. No, no era posible que le tocara vivir en un antro tan horrendo. No, ¡Eso era espantoso! quiso salir corriendo, pero el ángel la tomó fuertemente por el brazo y le dijo muy serio: "Esto es lo único que le hemos podido construir con lo que usted envío desde la tierra. Usted no daba para los pobres y para la religión sino lo que no le costaba, lo que no servía, las sobras de su cartera, y de su mesa y de su casa. Como no regalaba sino basuras, con basuras le hicimos la casa para que viva en la eternidad. 
Micaela gritaba, lloraba y suplicaba que no, que en esa asquerosidad de vivienda no quería ella vivir jamás.
Pero el ángel se dispuso a darle un fuerte empujón para hacerle entrar a asquerosa choza, y entonces, ella, zafándose de sus manos dio un fuerte salto hacía atrás... y fue tan fuerte, que le dio un cabezazo a la pared que estaba junto a su cama y... se despertó.
Cuando Micaela se despertó estaba fría del tremendo susto. Temblaba de pies a cabeza y su temblor era tan fuerte que hacía temblar toda la cama. Encendió la luz y bajándose del lecho se arrodilló y le dio gracias a Dios de que aquello hubiera sido solamente un sueño, una pavorosa pesadilla y nada más.
Y el cambio en la vida de esta mujer fue total. En adelante sus ganancias, que eran bastantes, las dividió siempre en tres partes: La primera para propagar la fe católica: Ayudar a los templos, regalar Biblias y otros libros religiosos y objetos sagrados que aumenten la religiosidad. La segunda para los pobres: para colaborar con obras sociales: asilos, cárceles y para ayudar a gentes necesitadas a pagar el alquiler y estudios de sus hijos. Y la tercera parte para ella y su familia. Y con esta tercera parte empezó a ser mucho más feliz de lo que había sido antes gastando en lujos y vanidades que solo sirven para alimentar el orgullo y las pasiones.
Micaela vive y no permite que digamos su nombre completo. Pero un día se escribirá su biografía. Y se van a contar cosas muy admirables que sucedieron luego a esta mujer a la cual un sueño-pesadilla la hizo dejar de ser una vulgar egoísta y la convirtió en una generosa bienhechora de la humanidad.
¿Y si alguno de nosotros tuviera hoy un sueño como el de Micaela? ¿qué nos señalará la computadora del cielo?
¿Para cuál barrio de la eternidad estamos mandando cuotas? Cada uno haga sus cuentas, porque "cada cual cosechará en la eternidad según lo haya cultivado en esta vida. a quien cultiva con tacañería se le premiará muy poco, pero quien sabe dar con generosidad, recibirá también con gran generosidad.

P. Eleécer Sálesman



jueves, 26 de mayo de 2016

GRITO POR LA TIERRA



En días pasado un grupo de personas en el Centro Internacional de la Amistad en nuestra ciudad de Guadalajara, contó con diferentes personalidades hablando del cambio climatico y de la consecuancias que estabamos sufriendo las personas por el abuso que le estamos dando a la tierra.

Uno de los ponentes fue el  ecologista brasileño Leonard Boff quién alerta sobre el sentido de interconectividad y dolor por lo que pasa la Tierra, menciona que no esta seguro el futuro de nuestra civilización; sino cuidamos podemos convertirnos en el satán de la Tierra.

Boff señala  la importancia de la Encíclica “Laudato Si” escrita por el papa Francisco en la cual se explican las amenazas que acechan al planeta. El papa dice: “maneja los datos de ciencia y propone soluciones que sean positivas , que puedan salvar la vida de nuestro planeta, por eso esta Encícilica no es dirigida solo a los católicos sino a la humanidad entera”.

Señala también que antes del calentamiento global debe preocupar es la escasez de agua potable por la cual pudiesen comenzar guerras. Actualmente hay más de 500 millones de personas que carecen del recurso vital para vivir.

Referiere que para hacer un cambio se tiene que sentir el dolor en la tierra como NUESTRO DOLOR y crear una comunión, pues de lo contrario las consecuancias serán muy graves.

El papa Francisco lo ha repetido alto y quedito, cuidemos NUESTRA CASA COMÚN, ya que  también nuestra hermana, con la que compartimos la existencia, y como una madre bella que nos acoge entre sus brazos.

La tierra clama por el daño que le hemos provacado, a causa del uso irresponsable y el abuso de los bienes que Dios ha puesto en ella, no somos propietarios y dominadores, autoprizados para abusarle, la violencia que hay hoy en dia en el corazón humano, herido por el pecado, también se manifiesta en los síntomas de enfermedad que advertimos en el suelo, emn el agua, en el aire y en los seres vivientes. Palabras del Sumo Pontifice.

Será que las futuras generaciones podrán cambiar el mundo? Por supuesto que no, eres tú y es ahora que debemos tomar cartas en el asunto, para no seguir padeciendo lo que sucede hoy en día.

Brezy López.
MCF.
27 de Mayo del  2016.



lunes, 9 de mayo de 2016

¿QUÉ Y POR QUÉ ES IMPORTANTE LEER?


Obviamente es más cómodo estar sentado frente al televisor viendo cualquier cosa que adormezca la mente y me ayude a pasar el tiempo.

Pero ¿será lo mejor?

Hoy hay bastantes campañas en contra de la obesidad, en contra de los alimentos chatarras, en contra de lo artificial que daña el cuerpo, alimentos que no aportan nada al cuerpo solamente quitan la ansiedad y el hambre por un momento. Y eso hace que la persona se sienta sin fuerzas provocando anemia y otras enfermedades. ¡El cuerpo requiere nutrientes!!!

Es igual el espíritu y la mente, ¿de qué los alimentas? 

Leer nos ayuda a la creatividad, a tener mejor ortografía, mayor imaginación, memoria e inteligencia. Leer amplia el conocimiento y el vocabulario.

Si tus hijos te ven leer, ellos lo lograran con mayor facilidad.

Existe un club de lectores que menciona: La transformación  hacia una sociedad más abierta, plural, solidaria y democrática se basa en la clara idea de la necesidad de una mayor participación de sus miembros; una participación que, se espera y se exige, sea cada vez más informada.

Hoy pues, nos es indispensable crear, animar y participar en espacios tanto públicos como privados que realicen esfuerzos concretos y organizados para la formación —a corto y largo plazo de lectores— y la promoción de la lectura y la escritura. Ya que a tales esfuerzos subyace la respuesta a la pregunta que nos hiciéramos al inicio: ¿para qué leer? Leer, nos respondemos, para escribir, para —al leernos— vivir mejor y más informados, con más altos niveles de bienestar y posibilidades de elección, y con lazos sociales más sólidos y democráticos y posibilidades de encuentro que superen, incluso, nuestras fantasías.

¿Qué leer?

Cómo lo comentamos es importante que los alimentos tengan nutrientes, por eso es importante buscar un buen libro.

La misión aquí es hallar el libro, la temática, el estilo y el autor que nos sean de mayor interés dependiendo tú situación, estado de vida, edad, ubicación, etc.

Sin embargo yo te voy a dejar una pequeña lista de libros que pueden motivar el interés por iniciar en esta experiencia que puede llevarte a conocer un mundo maravilloso y apasionante no sin antes recordarte que es importante que cada libro que inicies has de terminarlo poniendo perseverancia y voluntad.


Espirituales:

La Biblia
Vida de santos
El fuego secreto de la Madre Teresa de Joseph Langford
Ven, se mi luz de Brian Kolodiejchuk
El regreso del hijo pródigo de Henri J.M. Nouwen
10 ateos que cambiaron de autobús de José Ramón Ayllón
Amoris Laetitia del PapaFrancisco

Formación humana:

Disciplina con amor de Rosa Barocio
Profesión mamá de Julia de Borbolla
El hombre en busca del sentido de Víctor Frankl
El sexo como Dios manda de Ksawery Knotz
Un martes con mi viejo profesor
Líder con humildad de Jeffrey A. Krames
Vicios y Virtudes de Alejandro Ortega
Un corazón sin fronteras de Nick Vujicic
Matrimonio y familia de Walter Schu